Terapia con adolescentes
La adolescencia es un período de transición, transformación y oportunidades. Además, es una etapa compleja del desarrollo que marca el paso de la niñez a la adultez. Los cambios corporales, hormonales y sexuales propios de la pubertad confrontan al adolescente con nuevas experiencias que pueden generar angustia, incertidumbre y confusión.
Este periodo pone a prueba el desarrollo emocional alcanzado hasta ese momento, pero también representa una oportunidad para elaborar conflictos anteriores no resueltos.
Para los padres, la adolescencia del hijo implica un duelo: ya no es un niño y la relación familiar cambia. El adolescente comienza a percibir a sus padres desde una nueva perspectiva, viéndolos como hombre y mujer, lo que puede generar tensiones, incomodidad o distancia.
Al mismo tiempo, el adolescente busca identificarse con sus iguales, compartiendo con ellos inquietudes, emociones y vivencias. El grupo de amigos cobra un papel fundamental y suelen aparecer actitudes de rebeldía y cuestionamiento hacia las figuras de autoridad.
Estos cambios, aunque naturales, a veces son difíciles de comprender para los adultos. La orientación psicológica puede ayudar a transitar esta etapa con mayor comprensión y acompañamiento tanto para el adolescente como para su entorno.